#RomeroVive
«Si Dios acepta el sacrificio de mi vida, que mi sangre sea por la liberación de mi pueblo … Un obispo morirá, pero la Iglesia de Dios, que es el pueblo, no perecerá jamás»
«Si Dios acepta el sacrificio de mi vida, que mi sangre sea por la liberación de mi pueblo … Un obispo morirá, pero la Iglesia de Dios, que es el pueblo, no perecerá jamás»